Por que las protestas en Honduras: del auge al ocaso de la dictadura de “Joh” (2ª parte)

A diez años del Golpe de Estado de 2009, el régimen de Juan Orlando Hernández (JOH) vive el peor momento de su historia. La causa es la combinación y, a la vez, la acumulación de varios factores internos y externos, que han conducido a un punto de inminente quiebre o fractura, la cual puede ser para bien o para mal, es decir, hacia la caída de la dictadura, o hacia su recrudecimiento. Lea la segund parte.

Tomás Andino, de Honduras

EL NUEVO ASCENSO Y LA AGUDIZACION DE LA CRISIS DEL REGIMEN

En medio de este polvorín, la chispa de una nueva y más fuerte ola de movilizaciones fue encendida en abril de 2019 por una inoportuna recomendación del FMI y el mal cálculo del gobierno que creyó podría imponerla; se trataba de la aprobación de dos decretos que establecían sendos “estados de emergencia” en las áreas de salud y educación, siendo inminentes los despidos masivos y la privatización en dichos sistemas.

No era un capricho cualquiera. El gobierno de JOH se propuso firmar el Acuerdo con el FMI porque necesita millones de dólares para financiar sus megaproyectos como el Plan 20-20 (que convertiría a Honduras en una mega maquila), el pago del elevado déficit fiscal, el incremento de efectivos de su costosa Policía Militar del Orden Público (que proyecta elevar a 10 mil efectivos), potenciar a las Fuerzas Armadas y acumular los recursos necesarios para su próxima campaña a las futuras elecciones generales. Es decir, se juega con ese acuerdo su futuro económico y político.

El Convenio que JOH firmo con el FMI en 2014, había caducado en 2017 y, para firmar uno nuevo, JOH debía comprometerse a satisfacer las insaciables exigencias del Fondo. Entre otras cosas, este exige la privatización de servicios como HONDUTEL, la ENEE, la capitalización privada de los Fondos de Previsión, la reducción del número de empleados públicos y del gasto social en salud y educación, y su privatización. Con ese panorama, JOH aposto a sacrificar miles de empleos públicos en esos sectores, con tal de lograr el mencionado acuerdo, mediante la fatídica Ley de Transformación de Salud y Educación.

Pero el tiro le salió por la culata. La reestructuración de salud y educación fue la gota que rebalso la copa. Su aprobación por el Congreso Nacional detono el más poderoso movimiento social en Honduras desde la resistencia popular al Golpe de Estado. El Colegio Médico de Honduras (CMH) y algunos líderes del magisterio, conformaron la Plataforma Nacional de Defensa de la Salud y la Educación Pública e improvisaron un acuerdo de lucha para exigir su derogación. Sin pensarlo mucho decidieron un paro nacional de ambos gremios para el 26 de abril. Y, como era de esperar, este paro desencadeno una reacción popular semi insurreccional de dimensiones mayúsculas, con tomas de carreteras en 75 núcleos poblacionales (entre ciudades grandes, medianas y municipios pequeños), y por supuesto, la paralización de todo el sistema de salud y educación estatales. El Congreso Nacional no tuvo más remedio que retroceder, sorprendido por el estallido, y así el movimiento se anotó su primer triunfo.

Tres semanas después, la Plataforma se propuso una nueva meta, derogar los decretos ejecutivos PCM 026 y 027, precursores de los primeros, con un grado de dificultad mayor pues significaba derrotar al mismo JOH, de quien dependía la derogación de aquellos. La Plataforma se dio la estrategia de ampliar los sectores a movilizar, haciendo alianzas con Sociedades de Padres y Madres de Familia, sindicatos del sector, estudiantes universitarios y secundaria. Este segundo movimiento alcanzo 134 núcleos poblacionales que paralizaron la economía. La policía apenas pudo cubrir 40 de esas tomas debido a su masividad y combatividad, mientras el movimiento crecía exponencialmente. Esto obligo a JOH a derogar también los mencionados decretos.

Poniendo estos triunfos en contexto, la Plataforma de Defensa de la Salud y la Educación obtuvo logros que van más allá de la derogación de dos decretos legislativos y tres ejecutivos en menos de tres semanas. Algunos de estos trascendentales logros son:

  • Al saborear estos primeros triunfos en diez años de retrocesos y derrotas, el Pueblo recuperó la confianza para seguir luchando, porque quedo demostrado que el régimen puede ser derrotado a pesar de su coraza dictatorial

  • Volvió a la vida el magisterio, como el sector de la clase trabajadora que tradicionalmente ha sido columna vertebral de la Resistencia popular.

  • Concreto la unidad de dos sectores poderosos en número e influencia nacional, al constituir la Plataforma; una coalición que sirve de ejemplo para unificar las luchas de todo el Pueblo.

  • Coloco a la clase trabajadora en el liderazgo del pueblo oprimido, imprimiéndole a su movimiento la organización, planificación, sostenibilidad, solidaridad propia de esta clase social.

  • Dio un golpe brutal a la auto confianza de la dictadura, lo que, sumado a su horroroso desprestigio por la corrupción e infiltración criminal, la han aislado del apoyo de quienes en el pasado fueron sus incondicionales: el liderazgo del Partido Nacional, la cúpula de la Iglesia católica, la cúpula del empresariado y algunos medios de comunicación corporativos.

  • Freno el ímpetu de la estrategia neoliberal en Honduras, al derogar varios mecanismos legales que permitirían la aplicación de una de sus más importantes leyes: la Ley Marco de Protección Social.

  • Quebró la moral represiva de la policía nacional, que se vio sobrepasada por una encarnizada lucha diaria durante dos meses consecutivos,

  • Sirvió de chispa que encendió una movilización independiente de masas en los 18 departamentos del país, la cual combatió a diario con la policía desde el inicio del movimiento.

  • Evidencio el fracaso de las estrategias de “dialogo” para defender los derechos de la población, porque en tres semanas de lucha se logro lo que no se había logrado en meses de Mesas de Dialogo en el magisterio, y en años de negociaciones en el caso del Colegio Médico de Honduras.

  • Fortaleció la voluntad de lucha de la vanguardia popular para encaminarse a echar al gobierno narco

De esta forma, el movimiento quemo una primera etapa, de naturaleza social y gremial, pidiendo a gritos pasar a otra etapa, en la que el obstáculo a barrer no son las leyes que aprueba el gobierno, sino el gobierno mismo. La tarea de esta segunda etapa es la caída del gobierno de JOH y de su dictadura corrupta y narcotraficante.

Estas derrotas del régimen agudizaron aun mas las contradicciones de este con sus opositores. La Iglesia católica, un fuerte sector de la empresa privada, los transportistas, los ganaderos y agricultores (mediana burguesía rural), y por supuesto la lucha interna dentro del Partido Nacional, arreciaron poniendo en precario la estabilidad del régimen, a tal grado que dentro de las Fuerzas Armadas y la policía el descontento era tan grande que se supo de movimientos para un golpe de barracas inminente.

El imperialismo tuvo que intervenir adelantando el envío de unas 700 tropas norteamericanas a Honduras, sin autorización expresa del Congreso Nacional, a fin de cuidar sus intereses en el país, pero también para disuadir la posibilidad de un Golpe de Estado contra su aliado. Asimismo, ingresaron al país un primer contingente de los mil soldados israelitas supuestamente previstos para controlar la migración a través de las fronteras. Constituyendo esto en una inaceptable violación al derecho de autodeterminación de los pueblos, por parte de los Estados Unidos e Israel.\

LA PLATAFORMA DE DEFENSA DE SALUD Y EDUCACION, COMO UN ORGANISMO DE PODER POPULAR

A esta altura del proceso, la Plataforma es mucho más que una coalición de gremios. Por el liderazgo que adquirió entre la población, en todos sus estratos, incluso en sectores de la burguesía media, este organismo tiene un carácter de doble poder, esto es, un poder alterantivo al del Estado capitalista, que se constituye en el líder del conjunto de la nación contra la dictadura de la gran burguesía.

Su éxito se debe a varios factores:

  • Tiene un objetivo neoliberal que toca dos pilares de la estrategia neoliberal en Honduras: La Ley Marco de Protección Social (privatiza el sector salud), y la Ley Fundamental (abre la ventana a la privatización del sector educativo).

  • No se ubica en la lógica electorera que ha instrumentalizado varios movimientos

  • Actúa con métodos diferentes basado en la movilización, no en las componendas.

  • Tiene un diferente estilo de dirección: Enfatiza la conducción colectiva, aun a pesar de la gran popularidad de su máxima lideresa, es respetuosa de la base, transparente y de alto nivel cultural.

  • Tiene liderazgo probado en la lucha: La Dra. Suyapa Figueroa, lideresa indiscutida del movimiento, ha luchado desde su primera presidencia en el Colegio Médico por la defensa de la salud pública, en condiciones muy precarias.

Esas características enamoraron a la base que está ávida de seguir a alguien confiable. Las consecuencias no se dejaron esperar:

  • Hizo caer en bancarrota a los líderes sindicales y gremiales traidores, que en poco tiempo se desenmascararon frente a sus bases y frente al Pueblo.

  • Borro del mapa a las traidoras centrales obreras, que se han anulado completamente en esta coyuntura.

  • Borro las fronteras intergremiales, a tal punto que los maestros y maestras y muchos otros sectores sociales prefieren ser dirigidos por una médica, y no por dirigentes traidores del magisterio.o de centrales sindicales

  • Supero la tradicional conducción de Manuel Zelaya como la dirección política del movimiento popular, debido al rol desmovilizador que este ha jugado a lo largo de estos 10 años de gobiernos golpistas.

Es decir, logro romper el dique de contención de las masas, que venían frenando la lucha popular durante los ocho años posteriores al Acuerdo de Cartagena (2011). Adicionalmente, es un movimiento organizado y con la suficiente masa crítica para ser el musculo que puede dirigir un movimiento nacional contra la dictadura. Y por eso, más que por los temas específicos que levanto en un inicio, la población se sumó masivamente, desde los sectores más plebeyos hasta los de clases medias.

La Plataforma es una organización que tiene características de poder popular, porque:

  • No tiene competencia como la máxima representación de clase de los trabajadores y oprimidos. Su reconocimiento es arrollador y sus decisiones son seguidas por estas masivamente. Todos se ponen a sus órdenes para aportar, por ejemplo, gremios diversos, campesinos, indígenas, agricultores medios, transportistas, un sector de los empresarios, ganaderos, incluso los sindicatos de las maquilas, etc.

  • Actúa con total independencia del Estado y sus acciones y políticas compiten directamente contra las del gobierno y no se cruzan

Consciente de la gravedad de su situación, el gobierno definió una estrategia basada en su ya gastado recurso al “Dialogo Nacional” con dirigentes traidores del magisterio y de los medicos, acompañada de una estrategia de seducir a la base del magisterio con la iniciativa de facilitar el pago de sus deudas financieras, y, por otro lado, una ofensiva represiva que consiste en la salida masiva de militares a las calles, la militarización de todos los centros educativos y de salud, represión laboral a los principales activistas, acompañada de una campaña de desprestigio del liderazgo médico y magisterial.

En contrapartida la Plataforma respondió rechazando el dialogo del gobierno y convocando para el 18 de junio la instalación del “Dialogo Ciudadano Alternativo”, sin abandonar la movilización. Este Dialogo fue definido como un ejercicio de construcción de una estrategia para el mejoramiento de la salud y educación a ser exigida al gobierno. El Dialogo Ciudadano Alternativo, acompañado siempre de movilización, opaco la estrategia gubernamental.

Un día después, el 19 de junio, dos eventos desataron una crisis aún mayor; por un lado, el paro de camioneros, con bloqueo de las principales ciudades del país; y por otro, la “huelga de fusiles caídos” del Cuerpo de Fuerzas Especiales de la Policía que se resistía a seguir reprimiendo. Esta última huelga se expandió a la mayoría de los efectivos de la policía nacional, muchos de los cuales se concentraron en el cuartel de las Fuerzas Especiales.

Ambos paros fueron el banderillazo de salida de un nuevo y más masivo levantamiento popular espontaneo, que paralizo todo el país por 24 horas ese día y noche, a un nivel superior a los paros anteriores. Sin embargo, ante el vacío dejado por la policía nacional, el gobierno recurrió a sus sanguinarias tropas elite de la Policía Militar, que salieron a ametrallar las barricadas desde la misma noche del 19 de junio en adelante. Pese a la resistencia popular, no había manera de contrarrestar este tipo de método criminal de la dictadura, pues las bases no contaban ni con estrategia ni con instrumentos que le permitieran defenderse, porque tanto la Plataforma como la dirección de LIBRE, han inculcado el método del pacifismo en las movilizaciones, satanizando la auto defensa armada.

El movimiento se aplaco por esas razones, pero afortunadamente las bases supieron evadir las hordas asesinas, sin sufrir muchas bajas.

EL VACIO DE UNA DIRECCION POLITICA REVOLUCIONARIA EN HONDURAS

Estos acontecimientos reflejan el enorme vacío de dirección revolucionaria en Honduras. Por un lado, existe LIBRE, un partido surgido de la Resistencia Popular, acaudillado por un burgués que desde su retorno a Honduras ha desmovilizado al Pueblo para volcarlo a una actividad electorera infructuosa durante los gobiernos de Pepe Lobo y JOH, para hacerle de pata izquierda del régimen post golpista; y por otro lado, un poderoso movimiento social de masas que es contenido por la dirección de Plataforma por no atreverse a dar el paso de luchar por la salida de la dictadura, cuando tiene todas las condiciones a su favor para hacerlo.

Surge la necesidad de la construcción de una alternativa política de la clase trabajadora que conduzca a las masas hacia el derrocamiento del dictador y hacia la transición al socialismo revolucionario. Existen condiciones objetivas y subjetivas para ello, por lo cual se recomienda construir el núcleo organizador de un Partido Revolucionario, que llene ese vacío y gane a lo más granado de la vanguardia popular que hoy día se moviliza a lo largo y ancho del país.

PROGRAMA DE LUCHA FRENTE A ESTA SITUACION

En base a este escenario, planteamos el siguiente programa de lucha:

Fuera el narco gobierno de JOH y su pandilla en el Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia.

Gobierno provisional de la Plataforma de Defensa de Salud y Educación públicas, que rinda cuentas a un Congreso Nacional de las Plataformas departamentales y municipales.

Elecciones a una Asamblea Constituyente Originaria y Popular, que decida sobre las demandas del Pueblo y apruebe una nueva Constitución de la Republica a propuesta del Congreso Nacional de Plataformas departamentales y municipales.

Construir un partido de la clase trabajadora y del pueblo oprimido, para una salida democrática y popular a la crisis, que las opciones existentes no pueden hacer.

Desmilitarización de todo el país. Los militares a sus cuarteles.

Alto a la represión criminal de la PMOP. Disolución de este cuerpo represivo. Libertad a los presos políticos del Pueblo. Justicia para las personas asesinadas por causa de este movimiento.

Fuera tropas norteamericanas e israelitas de Honduras.

Fuera Embajada de Estados Unidos de Honduras. Llamamos a la ruptura de relaciones de todos los países con la narco dictadura de JOH.

No a las audiencias de descargo ni despidos. Paro Nacional al primer despido o al siguiente asesinado.

Derogación de la Ley Marco de Protección Social y la Ley Fundamental de Educación. Ruptura del Acuerdo con el FMI. Moratoria unilateral de pagos de la deuda externa e interna. Que esos recursos se inviertan en el pais para generar fuentes de empleo, y mejorar los sistemas de salud y educación.

Dar un plazo al Gobierno para la inmediata satisfacción de un Planteamiento de Emergencia sobre el sector salud y educación, como sobre la represión, la presencia de tropas extranjeras, el que de no ser satisfecho será respondido con un Paro Nacional Indefinido para exigir la salida del gobierno todo.

Control asambleario de las estrategias de lucha y de cualquier acercamiento con el gobierno previo al vencimiento del plazo.

Tegucigalpa, M.D.C. 30 de junio 2019